jueves, 26 de julio de 2018

Los Pichuquis y Acrópolis en Rock en el Centro - Puntal 1997





Diario Puntal. Lunes 23 de junio de 1997

LOS PICHUQUIS Y ACROPOLIS EN EL VIEJO MERCADO

El blues, centro de una noche fría

Este año, la cuestión viene distinta. El ciclo de "Rock en el Centro" que, organizado por la
Subsecretaría de Cultura municipal, se lleva a cabo una vez por mes en el Viejo Mercado, es cada vez más abierto a distintas propuestas musicales y, eso, es interesante.
Luego de una primera reunión musical con grupos de rock pesado y una segunda con bandas del denominado "rock alternativo", esta vez la música protagonista fue el blues aunque, a últimomomento, se sumó una banda grunge.
Si bien en esta fecha, por distintos motivos que no vienen al caso, se demoró un poco la difusión del recital, los afiches siguen constituyendo una interesante manera de dar a conocer este tipo de eventos.Además, como también ya se mencionó en otros comentarios, la proyección de videos musicales en pantalla gigante, hace que este año el ciclo sea distinto.
Y para esta tercera edición se había decidido sumar una nueva expresión artística al ciclo: el body art" o "arte del cuerpo". Pero, también por distintos motivos, el grupo que iba a mostrar esta interesante propuesta no pudo presentarse y sólo Franco ("todo un personaje", como se dijo por allí), mostró su torso pintado y se movió de aquí para allá como maleta de loco.
El grupo encargado de que el blues sea el centro de la noche fue Los Pichuquis, banda integrada por jóvenes riocuartenses que hiciera su debút en ese mismo escenario el año pasado. Ellos son Marcelo Ribero en guitarra y voz (demostró ser un muy buen ejecutante de las seis cuerdas), Ezequiel Molina en batería, Juan Bracamonte en bajo y voz y Walter Montoya en teclados. Los cuatro suenan armados y compactos y algunos de sus temas son interesantes y, aunque el poco público presente respondió con aplausos, la banda se planta tal vez un tanto fría arriba de las tablas.
Pero ellos no están solos. Los Pichuquis se destacan por el hecho de tener cuatro invitados que, por lo menos dos de ellos, son los responsables de las composiciones de algunos temas. Los cantantes Cristian Díaz y Franco Lorio, el guitarrista Franco Calvi y el armoniquista Andrés Gallo, treparon el escenario del enorme salón, ubicado en General Paz y Alsina, para imprimirle más sabor a blues a  la noche del viernes.
Con una escenografía que incluyó velas, sahumerios y mucho humo, Los Pichuquis entregaron temas propios como "Coppolita" (en obvia referencia al famoso canoso), "Tu alma", "El falso suicida y la gata duende" y "Pelirroja". Además, se pudieron escuchar dos interesantes versiones de temas conocidísimos. "Voodoo chile" de Jimi Hendrix (con Ribero tocando la guitarra con su lengua y todo)y "Jugo de tomate frío", de Manal.
El blues entonces sonó en el Viejo Mercado y protagonizó una fecha fría, tanto dentro como fuera del lugar. Después, y cuando quedaba poca gente, puesto que la mayoría había ido a escuchar blues, subió Acrópolis, banda grunge que también había hecho su debút el año pasado en ese mismo escenario. Marcelo Bringas (guitarra y voz), Facundo Massi (guitarra) y Los Pichuquis Walter Montoya (bajo) y Ezequiel Molina (batería) son los integrantes de este grupo que si bien posee algunos temas interesantes, todavía se le nota la falta de 
experiencia en vivo.
El ciclo de "Rock en el Centro" vive un año variado en sus propuestas y, más allá de la calidad de los grupos, eso es lo importante.

Andrés Natali

jueves, 12 de julio de 2018

Estrato Volcán en Suplemento CHE - julio 1986

  



Suplemento CHE - Diario Puntal

Jueves 24 de julio de 1986

Estrato Volcán

Están juntos desde septiembre del ´85, cuando se agregó Marcelo Cepeda en batería y pudieron conformar un nuevo estilo, quizás un poco más “personalizado”, dicen ellos. Lo cierto es que Estrato Volcán, integrado además por Marcelo Género y Germán Ponce en guitarra y Sergio Género en bajo, intenta recorrer el duro camino del rock con las dificultades propias de los que recien empiezan. Con todos los obstáculos que impone la actual crisis económica.
A nivel internacional los grupos que nos gustan , en este género, son Deep Purple y Yes; en nuestro país Riff, “que ya es una institución en lo suyo”, opinan.
“Cada grupo tiene su estilo y sus gustos musicales. En el nuestro se da que a algunos les gusta el rock and roll por sobre todo, y a otros también, pero mechado con algo de música clásica”, afirma Marcelo.
También reconocen que “en esto de la música y los distintos géneros mucho tiene que ver la publicidad, la difusión. Porque vos ves en el mundo en que se manejan los productores. Un día se les ocurre reflotar el Pop y el rock y todos los grupos musicales que practican esa onda se van para arriba. Comienzan a recibir una difusión bárbara y de pronto les llega el éxito porque los productores imponen lo que ellos hacen.
En cuanto a la temática que abordan las letras que interpretan, aclaran que no es del todo específica, “porque si no te limitás mucho. Tampoco son como las del ´83 que hicieron otros grupos, aprovechando para protestar por la particular situación política que se daba, que llegaba la democracia. Las nuestras, si bien abordan algunos temas cotidianos, no son superficiales, como algunos piensan. Siempre tratamos de darle un cariz más profundo”, dice Marcelo.
Por su parte, Germán aclara que sí encarnan algún tipo de protesta es la misma que se da a nivel mundial, “es decir por la situación armamentística y otras cosas, pero de todos modos en nuestra banda privilegiamos la música por sobre la letra, sin que eso signifique que cantamos pavadas, ojo”.
Coinciden que la letra actúa como complemento de la música en el caso de Estrato Volcán, “donde nos preocupamos mucho por los ritmos y los arreglos que podamos hacer. Por ahora la música le lleva la delantera a las letras”.
Anotan como una particularidad del grupo, que se distingue por eso de otros grupos rockeros, que en Estrato Volcán se intenta incluir casi siempre dos voces, se trata de hacer coros, en fín, “algunas cosas para mejorar la actuación y salir de lo común. Creo que podemos hacer aún muchas más cosas -dice Sergio-, solo nos falta incorporar algunos equipos a los que tenemos y continuar ensayando”.
“Claro -dice Marcelo- por ahora nosotros necesitamos seguir teniendo actuaciones para afianzar el grupo y hacernos conocer; difundir nuestra propuesta entre la gente joven que es la que nos apoya materialmente. Quizás más adelante, si se da, poder grabar un cassette para dejarnos como recuerdo de lo que hacíamos cuando éramos jóvenes (risas), pero por ahora, seguir tocando en todos los lugares donde nos es posible”.
Pasando a otro tema, coinciden en destacar un signo positivo del rock actual: “se paró con la violencia que se dio en ciertos recitales y que no le hacía bien a nadie. Porque ahora, por ejemplo, cuando actuamos en la biblioteca Segat, todo el público mantuvo un comportamiento excelente. Todos prestaron atención a la actuación nuestra , nadie se desubicó y eso es importante, porque antes todos aprovechaban para hablar mal del rock y de sus efectos, pero también se daba y se da la violencia en el fútbol, pero nadie lo para, el fútbol sigue su camino porque es un buen negocio”, dice Germán.
“Todo depende también de la propuesta que vos le llevas a la gente. Porque si vos te parás frente a un micrófono y decís: el mundo está podrido, arriba Satán, etcétera, es lógico que puede suceder que empiecen a romper todo. Si en cambio vos decís sí, que el mundo tiene problemas, los enumerás, pero también das soluciones, brindas esperanza, la cosa cambia, y un poco eso es lo que se está dando ahora”.
Estrato Volcán, un grupo que quiere hacer buena música, es una de las pocas bandas de rock de nuestra ciudad, junto con Dossier y Deimos. Todos se presentaron en la fiesta del Día del Amigo organizado por CHE. allí actuaron y gustaron, con todo el desenfado propio que nos caracteriza a los jóvenes.
Ahora es tiempo de comenzar a apoyarlos en serio, masivamente, para que no sean un grupo más de los que desaparecen agobiados por las dificultades económicas y el desaliento.    

jueves, 5 de julio de 2018

Walter Gianonni en Suplemento CHE - año 1985



 Suplemento CHE - Diario Puntal

Jueves 21 de noviembre de 1985

Tirá para arriba

En todos los tiempos las juventudes han sido duramente cuestionadas por hombres que alguna vez también fueron jóvenes. ¡Vaya contradicción!
Nuestra música, nuestra ropa, nuestro pelo, nuestros ídolos, nuestras banderas y nuestras ideas, entre otras cosas, siempre han sido blanco de ataques insoportables que no hicieron más que afianzarnos en la defensa de música, ropa, pelo, ídolos, banderas e ideas.
Pero, para colmo de males, parece que esos iluminados que se gastaron la vida diciéndonos cosas, no tienen la más mínima intención de reconocer que son día a día vencidos por respuestas claras y palpables que se manifiestan en actitudes tangibles.
Y así, parece que están esperando la oportunidad de que los noticieros les den la oportunidad de acusarnos de estar metidos en la droga, la delincuencia y qué se yo cuantas cosas más que esta sociedad enferma nos ha dejado como imbancable herencia.
Esos señores, con los que tengo “algo personal” como dice el maestro Serrat, son los mismos que se quedaron calladitos y a lo mejor hasta festejaron que los príncipes de las tinieblas le arrebataran el poder al pueblo aquel 24 de marzo.
Se instituyeron en censores de la ciudadanía buscando excusas para poner a la juventud en el papel de eterno sospechoso.
Nos decían violentos, pero no acusaron a nadie cuando acababan con miles de conocidos nuestros que hoy figuran en las listas de desaparecidos.
Posteriormente , y mientras desarrollaban el maquiavélico plan de destrucción de nuestra economía, dejando a 500 mil jóvenes tan solo en el Gran Buenos Aires sin trabajo ni perspectivas ciertas de realización, no tuvieron mejor idea que aplaudir una guerra ridícula para la cual cargaron de fusiles a amigos, hermanos o compañeros. Muchos no regresaron de Malvinas.
Pero no todo se terminó con la llegada de esta democracia que se ganó en las calles y para la cual los jóvenes tuvimos que trabajar duro y sin pausa: nos siguen pegando.
Nos acusan de drogadictos, y los mismos jóvenes nos hemos transformado en los principales enemigos de este flagelo que con campañas que son sustentadas por chicos de las secundarias, tal como ocurre en la Capital Federal.
Nos llaman ateos y descreídos, y en septiembre llenamos el Chateau Carreras cuantas veces quisimos para fortalecer nuestro credo y demostrar que estamos convencidos de la necesidad de construir un mundo más justo.
Nos califican de irresponsables , y nosotros fuimos los responsables de abrir las puertas de las universidades que ellos nos habían cerrado.
¿Y que les molesta de nuestra música?, por ejemplo. Justamente les molesta que nos quejamos porque no nos dejan en paz, porque cierran nuestros canales de expresión, porque nos boicotean intentando frustrarnos.
¡No pasaran!
Tantos golpes nos posibilitaron la creación de mecanismos de autodefensa.
Eligiendo nuestros delegados democráticamente  en los colegios, en las facultades , en el trabajo, formaremos una barrera resistente a estos plomos.
Lo importante, como dice Mateos, es que “venga lo que venga, para bien o mal: ¡Tirá!, tirá para arriba.¡tirá!, si no ves la salida, no importa, mi amor, no importa, vos tirá”.

Walter Gianonni  

sábado, 26 de mayo de 2018

Crítica de Sergio Demergasso al grupo Principio - Puntal 1985



Diario Puntal - Martes 15 de octubre de 1985


Sobre músicos y críticos

La misión básica y fundamental del crítico musical es evaluar en forma objetiva y honestamente la labor artística del músico, tanto en su faz técnica como sensitiva, debiendo para eso tener conocimientos en el tema a desarrollar y ecuanimidad en sus juicios.
La labor específica del músico  es tratar de ofrecer al público sus conocimientos técnicos y sensitivos de forma honesta, clara y frontal.
Debe, para esto, sumar a su capacidad natural el estudio y la investigación básicos, en forma constante, para facilitarle la evolución, tanto sea por respeto a quienes lo escuchan, como para satisfacer su propia inquietud artística.
La relación entre críticos y músicos tiene facetas variadas, por lo general, bastante tirantes, y que se cortan con mucha facilidad, por la falta de criterios de unos para aceptar lo que hace o dice el otro.
Pero dentro del ambiente prima un principio ético fundamental; si no nos agrada la crítica, no ponernos en jueces criticando la labor de otros y menos aún si evaluamos en base a la ignorancia, el desconocimiento de lo que se juzga, pues eso si que es destructivo y falaz. El tiempo que un músico pierde criticando a colegas de larga y fecunda trayectoria se debe utilizar en estudiar y replantear lo propio; el saber hacia dónde y de qué manera se va es fundamental para todo aquel que a través de sus conocimientos se exponga ante el público.
Los músicos de jazz de Río Cuarto (esos que no solamente tienen el don de la improvisación, sino que también conocen la ubicación y el valor de las notas en el pentagrama y que son conscientes de la necesidad básica del Conservatorio) entienden perfectamente la validez de su propuesta, por eso siguen investigando en todos los secretos primarios y en la evolución de la estructura musical , no solamente la de raíces afro-americanas, sino también la de todo tipo, ya sea clásica o popular, y respetando la obra de verdaderos genios intemporales, creando constantemente a través de originales arreglos y personales improvisaciones sobre la base de creaciones inmortales que perduran merced a su enorme valor artístico. Y no solamente como compositores (Ficco, Granados, Norris), pues, aparte de poder llevar al pentagrama lo que componen, demuestran su sensibilidad y una gran honestidad porque creen en un principio fundamental, no hay música antigua ni moderna, la tabla de valores a través de los años la subdivide solamente en buena o mala.
La crítica musical nunca destruye al músico de basamentos sólidos y estudio constante, pues al final siempre es el público el que otorga el veredicto final. La destrucción proviene, por lo general, de la inseguridad y la falta de conocimientos, como así también de no poseer una línea determinada en lo estilístico y ético, lo que lo hace caer en una falta de seriedad y respeto hacia el público y sus colegas.
Si las obras de Mozart, Bach, Vivaldi, Gershwin, Ellington, Porter, Yupanqui, Guastavino, Aguirre, De Caro, Discépolo, Manzi, etc… etc… son “viejas” y tienen algunas más de treinta mil años, exalto y ensalzo la sagrada “vetustez” creativa de esos genios (y la de tantos otros), que nos legaron verdaderas joyas que forman parte de un eterno catálogo espejado en donde debieran reflejarse todos aquellos que se dedican a este divino arte.

Sergio Demergasso

Nota: El autor de esta nota, Sergio Demergasso, es miembro del Círculo Amigos del Jazz de nuestra ciudad y uno de los sostenedores fundamentales de esta actividad en nuestro medio. Pero además es un enamorado de la música y un estudioso del tema de referencia.
Según sus propias expresiones “esta nota nace luego de leer un reportaje que PUNTAL publicó el pasado lunes 23 de septiembre (de Víctor Sánchez al grupo “Principio”, agregamos nosotros)

“En ese reportaje el conjunto de “música moderna” o “newave” o “pop” dice no aceptar la crítica, ni los críticos, pero se ponen ellos en jueces criticando, liviana y abiertamente, sin ningún conocimiento del tema, como ellos mismos lo reconocen en la nota, la labor de los músicos de jazz y proyección en nuestra ciudad”.



domingo, 20 de mayo de 2018

Reportaje al grupo Principio - Puntal 1985





Diario Puntal -  lunes 23 de septiembre de 1985

“Principio”

“Nuestro estilo es algo así como “New Wave” y “Pop”. Es muy particular…” Así se define el grupo Principio. En un diálogo con dos de sus integrantes -Raúl Pereyra y Gabriel Solé-, y al que asistieron los otros dos -Fabian Zanini y Julio Aranguez- definieron su pensamiento y su línea. Además, criticaron nuestra crítica y hablaron de la juventud. “Los jóvenes están perdidos… Hay mucho egoísmo… Están un poco deprimidos. Les han metido tantas cosas en la cabeza”. Son algunos de los conceptos extractados del siguiente diálogo:

REPORTAJE: VICTOR SANCHEZ


¿A qué se debió el alejamiento temporario de “Principio” de los escenarios de la ciudad?

Raúl: Habíamos llegado a un punto en que las cosas salían, pero faltaba darle una definición, entonces eso nos llevó a que cada uno buscara por su lado porque no encajabamos humanamente.
Nos separamos un tiempo y no sabíamos si nos íbamos a juntar nuevamente, pero,  estuvimos aprendiendo cada uno por su lado.
Nos juntamos de nuevo y vimos que hacía falta unirnos otra vez. Nos juntamos a tocar y las cosas salían mejor; habíamos aprendido un montón de cosas y de allí surgió esta nueva propuesta.

¿Podemos decir que esta nueva propuesta surgió de la experiencia individual y no de la delimitación de un estilo?

R. Fue la unión de todas las ideas, porque es “jodido” hacer lo que a cada uno le gusta. Tratamos de fusionar todo y de allí salió algo.

Gabriel. Todo lo que nos sucedió al cabo de un año, tiempo en que estuvimos separados, nos llevó a hacer un cambio en la música que interpretábamos. Además utilizamos todas las cosas que aprendimos.

¿Cómo definen la música que ustedes interpretan?

R. Es “jodido” definirla porque tiene un poco de todo. Podríamos decir que es algo así como New Wave y Pop.

G. Es un estilo muy particular. Cada uno de nosotros tiene un estilo y de todos surgió este, que es nuestro estilo.
¿Cuál es la meta que se han propuesto?

R. Nuestra nueva propuesta es llegar a los jóvenes y queremos sacarlos del encierro que tienen, sacarle la pata represiva que no los deja sentirse libres como debe ser. Pienso que al estar reprimidos y no tener algo que los ayude a salir se meten en cualquiera, entonces terminan en la violencia o en el delito.
G. Tratamos también de sacarlos un poco de la formalidad. Por ejemplo en Estados Unidos para bailar en los boliches van los grupos a tocar. Sería lindo que en Río Cuarto existieran varios grupos que toquen en los boliches y que su música sirva para bailar.
¿Piensan que es posible lograr lo que ustedes pretenden en nuestra ciudad?

R. Pensamos que sí. A nosotros, te digo la verdad, nos falta un toco. Nos falta escenario, pensamos hacer un montón de cosas en la parte escénica. Trataremos de armar un buen espectáculo, un show, tratando de tocarlos a los “locos” para que les llegue. Y eso hay que trabajarlo todavía.
¿Cómo ven el espectro musical de Río Cuarto?

R. A los jóvenes les hace falta algo que los impulse, algo con fuerza. Esto está muy distorsionado. Por ejemplo, está la parte folclórica que a mí no me gusta, la veo mal porque están cantando temas que son de hace 30 mil años y no se ponen a crear, siempre lo mismo. Con respecto al jazz también pasa lo mismo, supongo que no lo entienden por esos se quedan investigando siempre lo mismo y tocando los temas de antes. No hay creación.
¿En qué situación creen que están los jóvenes?

R. Los veo perdidos y la juventud está en cualquiera. Hay mucho egoísmo.
G. Están un poco deprimidos. Les han metido tantas cosas en la cabeza. Piero, Cantilo, toda esa gente le ha metido tantas cosas y son todos cambios distintos, lo que provoca que en este momento no sepan a quién seguir o a quien tener como ídolo en música.
Escuchan cualquier cosa y les gusta cualquier cosa. Esto también sucede en el pensamiento de la juventud en general.
Presentaron su nuevo estilo ¿Y ahora?

R. De ahora en más vamos a ir trabajando sobre eso, lo vamos a pulir totalmente y seguir con eso para ver que pasa.
G. También hay que tocar en Córdoba para ver que opina el público de allá, porque en Córdoba hay una gran cultura musical. Pero para eso se necesita un gran apoyo.
R. La Subsecretaría de Cultura de Río Cuarto se está moviendo en ese sentido y se están dando oportunidades. Hay que explotarlo a eso.

¿Qué piensan sobre los críticos de música?

R. Pienso que los críticos están de más porque de pronto viene un grupo y toca, aunque lo hagan bien si el crítico no le gusta saca esa opinión y el perjudicado es el músico.
Nosotros estamos en contra de la crítica, pero, nosotros seguimos adelante, no nos interesa. Lo importante es que nosotros estamos haciendo lo que nos gusta y le damos para adelante. A nosotros nos interesa que el público saque sus propias conclusiones.
G. Yo pienso que tiene que haber críticos, que la crítica debe ser lo más acertada posible porque su mensaje no llega solo a otro crítico, sino a mucha gente. Además, la crítica está determinada por el momento.
R. Por ejemplo la crítica negativa que vos nos hiciste. Me parece que nos tendrías que haber escuchado un par de veces porque fue todo un cambio de estilo y con una sola vez no creo que puedas hacer una crítica correcta. Yo creo que no sonó tan mal como vos dijiste, coincido en que le faltó trabajo a la voz, pero en la parte musical no era para tanto. Pienso que un crítico tiene que ser un musicólogo. Cuando una persona sabe música puede brindar detalles en ese sentido también verlo de la parte del público.

miércoles, 21 de enero de 2015

El Río Cuarto ROCK 1983 - Revista Colibrí










Revista Colibrí – Año I N°6 – marzo 1983

No fue sobre un escenario ni volaron claveles blancos. Nadie ensayó largas horas una nueva canción ni se alquilaron sofisticados equipos. La idea era hablar sobre las inquietudes de los músicos contemporáneos en nuestra ciudad, sus perspectivas y sus limitaciones. Así nació…

El Río Cuarto ROCK

Gerardo de Armas es bastante nuevito en la materia. Debutó como solista en el segundo recital de Plaza Olmos a fines del año pasado. Gabriel Radaelli. Guitarra y voz en el “Post-Data” riocuartense hace un año que recorre los escenarios de la región (“aunque sólo hace tres que empecé a tocar la viola”, murmura). Víctor Rapetti ya es una figura conocida en el ambiente local; su actividad musical le valió una invitación de Mario Luna para participar de La Falda ’83 en el festival paralelo de nuevos creadores; cuestiones laborales le impidieron viajar. Antonio “Pichi” Pérez, profesor de guitarra del Conservatorio, formó parte de “Trama” uno de los grupos más importantes de la música “progresiva” en nuestra ciudad, sin embargo, su actividad comenzó a ser conocida hace más de diez años, con aquel inolvidable grupo “Expansión”, contemporáneo de otros “adelantados” como “Los Blackers” y “Los Mármoles”, por citar algunos, y sucesor de “The Deamonths” el primer grupo de “Pichi”.
A estos representantes de distintas generaciones de músicos rockeros, COLIBRI los reunió en “Juglares” (¿Qué otro lugar podría ser si no?) para hablar sobre la realidad local de esta música que se da el lujo de figurar, junto a algunas manifestaciones de la Iglesia y del fútbol, entre las actividades con mayor poder de convocatoria en el Río Cuarto de hoy.
-La música rock reunió a más de dos mil personas en cada uno de los recitales que se llevaron a cabo en Plaza Olmos 1982. ¿Podemos hablar de un movimiento rockero riocuartense?     
Víctor: Creo que todo esto es resultado de un gran movimiento nacional. En Río Cuarto no están dadas las condiciones como para que se puedan manifestar todas las corrientes y todos los géneros que confluyan en un movimiento musical. La cosa aquí es bastante unida sobre el escenario, aunque fuera de él no existe un laboratorio donde los músicos investiguen y trabajen juntos.
Antonio: A mí me parece que existe un pequeño movimiento. Al público se lo ve con una tremenda necesidad de recibir las cosas que le puede llegar a dar un músico.
Víctor: Sí, es cierto. Ahora incluso hoy gente que va a ver a tal o cual grupo. Por ejemplo, hay quienes siguen mucho a “Post-Data”.
Gabriel: Mirá, al principio los únicos que nos seguían eran los amigos. Después empecé a recibir cartas, me hablaban por teléfono, gente que no conocía me llamaba para decirme que le gustaba mucho lo que hacíamos.
-Gerardo, ¿vos te encontraste con cosas distintas a las que esperabas cuando dejaste de ser “público” y pasaste a ser el “músico”?
Gerardo: Me encontré más bien con cosas nuevas, no tan distintas a lo que yo pensaba. Desde abajo me imaginaba un mundo inalcanzable, un mundo muy particular; ahora, cuando estuve en el escenario, me dí cuenta que todo es muy lindo aunque me costaba creerlo. Me preguntaba por momentos que hacía yo ahí arriba.
-¿Cuáles son las limitaciones que tienen los músicos rockeros en Río Cuarto?
Víctor: La primera limitación es que tienen poco acceso al buen equipamiento…
Todos: Totalmente de acuerdo…
Víctor: …La segunda es que no hay una continuidad de espectáculos tal que permita el desarrollo creativo de los músicos; el público verdadero de rock en Río Cuarto  oscila entre las 500 y las 1000 personas; el resto, entra en la corriente por moda o snobismo, o directamente no entra por la falta de continuidad en los espectáculos.
-Empresarialmente, ¿cómo se trata al músico de rock?
Gabriel: Aquí los empresarios tratan de sacar la guita ellos, arriba del escenario, te las arreglás vos…
Víctor: En música, los únicos empresarios que hay son los que aprovechan el consumismo musical organizando bailes populares o cosas por el estilo. A esos empresarios poco le importa el músico de rock.
Antonio: Hay que analizar varias cosas. Hoy la gente es muy exigente en lo que a calidad de sonido se refiere; como los músicos de rock riocuartenses no están integrados como un show o como un número, hay gente que sólo puede enfrentarse con ellos en los festivales masivos o al aire libre donde el sonido es lamentable. Entonces, adquiere una visión deformada de lo que ellos hacen
Víctor: Insisto, aquí hay equipos que sirven “para la emergencia”. Pero no hay uno con los vatios necesarios como para hacer espectáculos como el de Plaza Olmos. Allí los músicos van porque tienen necesidad de expresarse, no porque sepan que los van a escuchar bien.
-Ante esta situación. ¿qué perspectiva tienen los músicos riocuartenses?
Víctor: Y, habrá que esperar un milagro porque los equipos extranjeros son inalcanzables y los nacionales no han salido buenos. Mientras tanto, tendremos que seguir dándole… Esto no se puede detener.
Antonio: Aquí, en todo el país, el músico tiene que ser también organizador. El tiene que adaptarse a las circunstancias y, con las posibilidades que tiene tratar de hacer lo mejor posible. No podemos soñar, en esta Argentina post-Malvinas, con un equipo fabuloso para Río Cuarto. Creo que la cuestión pasa por reunir 100 ó 200 personas más seguido, que juntar a tres mil o cuatro mil dos veces al año para que no escuchen nada.
-¿No podrían unirse los músicos y patear todos para el mismo lado?
Víctor: Yo creo que pateamos todos para el mismo lado… lo que pasa es que no vemos el arco (risas). Aquí los músicos no se han unido porque tal vez falta alguien que tenga un poco más de decisión y nos junte. De cualquier manera, cuando alguien necesita una guitarra o un cable, siempre lo consigue.
Antonio: Todos los problemas que hemos visto, existen. Pero también hay que reconocer que la formación musical es, de acuerdo a la magnitud de la ciudad y de los tiempos en que estamos, bastante baja.
-¿El público local es respetuoso con el artista?
Gerardo: La gran mayoría de la gente, sí. Pero siempre hay un grupito que sólo va a molestar.
Victor: Mirá, el público de acá no es como el de La Falda o el de B.A. Rock que te tira –lo he visto- hasta un choripán si no le gustás. Esas actitudes enfermizas, aquí no se ven.
Gabriel: Como no hay continuidad, la mayoría va al recital a escuchar a los músicos o a juntarse simplemente. Son pocos los que directamente van a molestar.
-¿Cómo es el nivel autoral en Río Cuarto?
Víctor: Acá, en los dos últimos años, lo mejor estuvo con “Trama”. Además hay buenos letristas y gente como Rubén Domínguez que apunta más o menos bien. También hay experiencias rítmicas positivas como las de “Cuadrante”.
Gabriel: En ese sentido, los músicos “viejos” marcan el camino. Los más jóvenes tratamos de hacer las cosas lo mejor posible.
Antonio: Aquí se imita demasiado a los llamados “grupos grandes” (digo “llamados” porque hay muchos que se dicen “grandes” y lo son sólo porque aquí no se escuchan los grandes en serio de afuera). El artista debe hacer lo que siente, como lo hacía –perdonen si no soy objetivo- Daniel Bruhm. Además, los músicos argentinos son baladistas: Interpretan letras con la melodía como acompañante. No hay un gran desarrollo de la música instrumental.
Víctor: Incluso los músicos “grabdes” obligados a “fabricar” más que a “crear” por la necesidad de las grabadoras, están en franca decadencia. Sin embargo, hay una latinoamericanización –creo que espontánea- de la música joven que permite el surgimiento de tipos excepcionales como Alejandro del Raco que mezcla música hindú con música del altiplano. Esta renovación creadora le va a hacer mucho bien al movimiento.
La charla continuó hasta que alguien acercó una guitarra. “Pichi” junto a Sergio Luna, invadió “Juglares” con clásicas melodías: Víctor y Gerardo interpretaron sus temas: Gabriel (“No tengo nada preparado como solista”) tímidamente cantó “Ché, pibe” de Porchetto. La música se instaló en nuestra mesa. El “Río Cuarto Rock” de la nota había terminado… o recién comenzaba…

martes, 20 de enero de 2015

Deimos en La Casona - Puntal 1985






Diario Puntal – 16 de agosto de 1985

La clave de Deimos: trabajo y seriedad

El miércoles pasado “La Casona” reeditó el encuentro musical que denominó “Invierno Rock”, con la intención de convertir a esta confitería en el lugar predilecto de los jóvenes.
En esta oportunidad se presentó al grupo “Deimos” integrado por Gabriel Radaelli (guitarra y voz), Marcelo Frankel (batería) y Luis Bagatolli (bajo), que cubrió las expectativas creadas ya que era una de las propuestas más sólidas en esta serie de presentaciones.
El grupo demostró un trabajo ordenado que se reflejó en la correcta interpretación  de los temas, todos elaborados por el grupo, lo que también indica la madurez musical de los integrantes que asumieron la postura de avanzar pacientemente pero sin descuidar detalles. En síntesis, Deimos tomó con seriedad su trabajo y el público entendió correctamente esa actitud.
En cuanto a la voz del grupo, y también guitarra, Gabriel Radaelli, le faltó soltura y fuerza aunque sus cualidades pueden ser bien explotadas en este género con un trabajo también constante y con el afianzamiento sólo posible con reiteradas presentaciones.
En la segunda parte de su presentación la nota destacada la dio la artista invitada, Marta Azar, quien ganó el silencio y la atención de los jóvenes con la dulzura de su voz, tal vez no muy acertada para el rock pero la inteligente integración de la misma en la elección temática no deslució para nada su presentación sino, incluso, le aportó al género la sensibilidad de su voz lo que repercutió exitosamente en el público.
Deimos respondió a los seguidores del rock, no con su virtuosismo, aún, pero si con trabajo ordenado y serio, lo que lo convierte en una de las propuestas interesantes del universo rockero de la ciudad.
También es de destacar la presentación de un dúo humorístico chileno que aportó a la agradable reunión la gracia y simpatía del humor trasandino, y esto denota ya la aspiración de “La Casona” de convertir este lugar en el medio de expresión artística y de reunión juvenil.
Los temas interpretados por Deimos fueron los siguientes: Civilización del sol, Soñando respuestas, Cuando el sol se haya ido, Ciertos días, Deimos y nada especial en la primera parte. Posteriormente y con la inclusión de Marta Azar: Corriendo hacia la luz, Quisiera, Viaje sin final, El aire el viento, XXNN Delirios de un rompecabezas y Años de ilusión.