sábado, 26 de mayo de 2018

Crítica de Sergio Demergasso al grupo Principio - Puntal 1985



Diario Puntal - Martes 15 de octubre de 1985


Sobre músicos y críticos

La misión básica y fundamental del crítico musical es evaluar en forma objetiva y honestamente la labor artística del músico, tanto en su faz técnica como sensitiva, debiendo para eso tener conocimientos en el tema a desarrollar y ecuanimidad en sus juicios.
La labor específica del músico  es tratar de ofrecer al público sus conocimientos técnicos y sensitivos de forma honesta, clara y frontal.
Debe, para esto, sumar a su capacidad natural el estudio y la investigación básicos, en forma constante, para facilitarle la evolución, tanto sea por respeto a quienes lo escuchan, como para satisfacer su propia inquietud artística.
La relación entre críticos y músicos tiene facetas variadas, por lo general, bastante tirantes, y que se cortan con mucha facilidad, por la falta de criterios de unos para aceptar lo que hace o dice el otro.
Pero dentro del ambiente prima un principio ético fundamental; si no nos agrada la crítica, no ponernos en jueces criticando la labor de otros y menos aún si evaluamos en base a la ignorancia, el desconocimiento de lo que se juzga, pues eso si que es destructivo y falaz. El tiempo que un músico pierde criticando a colegas de larga y fecunda trayectoria se debe utilizar en estudiar y replantear lo propio; el saber hacia dónde y de qué manera se va es fundamental para todo aquel que a través de sus conocimientos se exponga ante el público.
Los músicos de jazz de Río Cuarto (esos que no solamente tienen el don de la improvisación, sino que también conocen la ubicación y el valor de las notas en el pentagrama y que son conscientes de la necesidad básica del Conservatorio) entienden perfectamente la validez de su propuesta, por eso siguen investigando en todos los secretos primarios y en la evolución de la estructura musical , no solamente la de raíces afro-americanas, sino también la de todo tipo, ya sea clásica o popular, y respetando la obra de verdaderos genios intemporales, creando constantemente a través de originales arreglos y personales improvisaciones sobre la base de creaciones inmortales que perduran merced a su enorme valor artístico. Y no solamente como compositores (Ficco, Granados, Norris), pues, aparte de poder llevar al pentagrama lo que componen, demuestran su sensibilidad y una gran honestidad porque creen en un principio fundamental, no hay música antigua ni moderna, la tabla de valores a través de los años la subdivide solamente en buena o mala.
La crítica musical nunca destruye al músico de basamentos sólidos y estudio constante, pues al final siempre es el público el que otorga el veredicto final. La destrucción proviene, por lo general, de la inseguridad y la falta de conocimientos, como así también de no poseer una línea determinada en lo estilístico y ético, lo que lo hace caer en una falta de seriedad y respeto hacia el público y sus colegas.
Si las obras de Mozart, Bach, Vivaldi, Gershwin, Ellington, Porter, Yupanqui, Guastavino, Aguirre, De Caro, Discépolo, Manzi, etc… etc… son “viejas” y tienen algunas más de treinta mil años, exalto y ensalzo la sagrada “vetustez” creativa de esos genios (y la de tantos otros), que nos legaron verdaderas joyas que forman parte de un eterno catálogo espejado en donde debieran reflejarse todos aquellos que se dedican a este divino arte.

Sergio Demergasso

Nota: El autor de esta nota, Sergio Demergasso, es miembro del Círculo Amigos del Jazz de nuestra ciudad y uno de los sostenedores fundamentales de esta actividad en nuestro medio. Pero además es un enamorado de la música y un estudioso del tema de referencia.
Según sus propias expresiones “esta nota nace luego de leer un reportaje que PUNTAL publicó el pasado lunes 23 de septiembre (de Víctor Sánchez al grupo “Principio”, agregamos nosotros)

“En ese reportaje el conjunto de “música moderna” o “newave” o “pop” dice no aceptar la crítica, ni los críticos, pero se ponen ellos en jueces criticando, liviana y abiertamente, sin ningún conocimiento del tema, como ellos mismos lo reconocen en la nota, la labor de los músicos de jazz y proyección en nuestra ciudad”.



domingo, 20 de mayo de 2018

Reportaje al grupo Principio - Puntal 1985





Diario Puntal -  lunes 23 de septiembre de 1985

“Principio”

“Nuestro estilo es algo así como “New Wave” y “Pop”. Es muy particular…” Así se define el grupo Principio. En un diálogo con dos de sus integrantes -Raúl Pereyra y Gabriel Solé-, y al que asistieron los otros dos -Fabian Zanini y Julio Aranguez- definieron su pensamiento y su línea. Además, criticaron nuestra crítica y hablaron de la juventud. “Los jóvenes están perdidos… Hay mucho egoísmo… Están un poco deprimidos. Les han metido tantas cosas en la cabeza”. Son algunos de los conceptos extractados del siguiente diálogo:

REPORTAJE: VICTOR SANCHEZ


¿A qué se debió el alejamiento temporario de “Principio” de los escenarios de la ciudad?

Raúl: Habíamos llegado a un punto en que las cosas salían, pero faltaba darle una definición, entonces eso nos llevó a que cada uno buscara por su lado porque no encajabamos humanamente.
Nos separamos un tiempo y no sabíamos si nos íbamos a juntar nuevamente, pero,  estuvimos aprendiendo cada uno por su lado.
Nos juntamos de nuevo y vimos que hacía falta unirnos otra vez. Nos juntamos a tocar y las cosas salían mejor; habíamos aprendido un montón de cosas y de allí surgió esta nueva propuesta.

¿Podemos decir que esta nueva propuesta surgió de la experiencia individual y no de la delimitación de un estilo?

R. Fue la unión de todas las ideas, porque es “jodido” hacer lo que a cada uno le gusta. Tratamos de fusionar todo y de allí salió algo.

Gabriel. Todo lo que nos sucedió al cabo de un año, tiempo en que estuvimos separados, nos llevó a hacer un cambio en la música que interpretábamos. Además utilizamos todas las cosas que aprendimos.

¿Cómo definen la música que ustedes interpretan?

R. Es “jodido” definirla porque tiene un poco de todo. Podríamos decir que es algo así como New Wave y Pop.

G. Es un estilo muy particular. Cada uno de nosotros tiene un estilo y de todos surgió este, que es nuestro estilo.
¿Cuál es la meta que se han propuesto?

R. Nuestra nueva propuesta es llegar a los jóvenes y queremos sacarlos del encierro que tienen, sacarle la pata represiva que no los deja sentirse libres como debe ser. Pienso que al estar reprimidos y no tener algo que los ayude a salir se meten en cualquiera, entonces terminan en la violencia o en el delito.
G. Tratamos también de sacarlos un poco de la formalidad. Por ejemplo en Estados Unidos para bailar en los boliches van los grupos a tocar. Sería lindo que en Río Cuarto existieran varios grupos que toquen en los boliches y que su música sirva para bailar.
¿Piensan que es posible lograr lo que ustedes pretenden en nuestra ciudad?

R. Pensamos que sí. A nosotros, te digo la verdad, nos falta un toco. Nos falta escenario, pensamos hacer un montón de cosas en la parte escénica. Trataremos de armar un buen espectáculo, un show, tratando de tocarlos a los “locos” para que les llegue. Y eso hay que trabajarlo todavía.
¿Cómo ven el espectro musical de Río Cuarto?

R. A los jóvenes les hace falta algo que los impulse, algo con fuerza. Esto está muy distorsionado. Por ejemplo, está la parte folclórica que a mí no me gusta, la veo mal porque están cantando temas que son de hace 30 mil años y no se ponen a crear, siempre lo mismo. Con respecto al jazz también pasa lo mismo, supongo que no lo entienden por esos se quedan investigando siempre lo mismo y tocando los temas de antes. No hay creación.
¿En qué situación creen que están los jóvenes?

R. Los veo perdidos y la juventud está en cualquiera. Hay mucho egoísmo.
G. Están un poco deprimidos. Les han metido tantas cosas en la cabeza. Piero, Cantilo, toda esa gente le ha metido tantas cosas y son todos cambios distintos, lo que provoca que en este momento no sepan a quién seguir o a quien tener como ídolo en música.
Escuchan cualquier cosa y les gusta cualquier cosa. Esto también sucede en el pensamiento de la juventud en general.
Presentaron su nuevo estilo ¿Y ahora?

R. De ahora en más vamos a ir trabajando sobre eso, lo vamos a pulir totalmente y seguir con eso para ver que pasa.
G. También hay que tocar en Córdoba para ver que opina el público de allá, porque en Córdoba hay una gran cultura musical. Pero para eso se necesita un gran apoyo.
R. La Subsecretaría de Cultura de Río Cuarto se está moviendo en ese sentido y se están dando oportunidades. Hay que explotarlo a eso.

¿Qué piensan sobre los críticos de música?

R. Pienso que los críticos están de más porque de pronto viene un grupo y toca, aunque lo hagan bien si el crítico no le gusta saca esa opinión y el perjudicado es el músico.
Nosotros estamos en contra de la crítica, pero, nosotros seguimos adelante, no nos interesa. Lo importante es que nosotros estamos haciendo lo que nos gusta y le damos para adelante. A nosotros nos interesa que el público saque sus propias conclusiones.
G. Yo pienso que tiene que haber críticos, que la crítica debe ser lo más acertada posible porque su mensaje no llega solo a otro crítico, sino a mucha gente. Además, la crítica está determinada por el momento.
R. Por ejemplo la crítica negativa que vos nos hiciste. Me parece que nos tendrías que haber escuchado un par de veces porque fue todo un cambio de estilo y con una sola vez no creo que puedas hacer una crítica correcta. Yo creo que no sonó tan mal como vos dijiste, coincido en que le faltó trabajo a la voz, pero en la parte musical no era para tanto. Pienso que un crítico tiene que ser un musicólogo. Cuando una persona sabe música puede brindar detalles en ese sentido también verlo de la parte del público.

miércoles, 21 de enero de 2015

El Río Cuarto ROCK 1983 - Revista Colibrí










Revista Colibrí – Año I N°6 – marzo 1983

No fue sobre un escenario ni volaron claveles blancos. Nadie ensayó largas horas una nueva canción ni se alquilaron sofisticados equipos. La idea era hablar sobre las inquietudes de los músicos contemporáneos en nuestra ciudad, sus perspectivas y sus limitaciones. Así nació…

El Río Cuarto ROCK

Gerardo de Armas es bastante nuevito en la materia. Debutó como solista en el segundo recital de Plaza Olmos a fines del año pasado. Gabriel Radaelli. Guitarra y voz en el “Post-Data” riocuartense hace un año que recorre los escenarios de la región (“aunque sólo hace tres que empecé a tocar la viola”, murmura). Víctor Rapetti ya es una figura conocida en el ambiente local; su actividad musical le valió una invitación de Mario Luna para participar de La Falda ’83 en el festival paralelo de nuevos creadores; cuestiones laborales le impidieron viajar. Antonio “Pichi” Pérez, profesor de guitarra del Conservatorio, formó parte de “Trama” uno de los grupos más importantes de la música “progresiva” en nuestra ciudad, sin embargo, su actividad comenzó a ser conocida hace más de diez años, con aquel inolvidable grupo “Expansión”, contemporáneo de otros “adelantados” como “Los Blackers” y “Los Mármoles”, por citar algunos, y sucesor de “The Deamonths” el primer grupo de “Pichi”.
A estos representantes de distintas generaciones de músicos rockeros, COLIBRI los reunió en “Juglares” (¿Qué otro lugar podría ser si no?) para hablar sobre la realidad local de esta música que se da el lujo de figurar, junto a algunas manifestaciones de la Iglesia y del fútbol, entre las actividades con mayor poder de convocatoria en el Río Cuarto de hoy.
-La música rock reunió a más de dos mil personas en cada uno de los recitales que se llevaron a cabo en Plaza Olmos 1982. ¿Podemos hablar de un movimiento rockero riocuartense?     
Víctor: Creo que todo esto es resultado de un gran movimiento nacional. En Río Cuarto no están dadas las condiciones como para que se puedan manifestar todas las corrientes y todos los géneros que confluyan en un movimiento musical. La cosa aquí es bastante unida sobre el escenario, aunque fuera de él no existe un laboratorio donde los músicos investiguen y trabajen juntos.
Antonio: A mí me parece que existe un pequeño movimiento. Al público se lo ve con una tremenda necesidad de recibir las cosas que le puede llegar a dar un músico.
Víctor: Sí, es cierto. Ahora incluso hoy gente que va a ver a tal o cual grupo. Por ejemplo, hay quienes siguen mucho a “Post-Data”.
Gabriel: Mirá, al principio los únicos que nos seguían eran los amigos. Después empecé a recibir cartas, me hablaban por teléfono, gente que no conocía me llamaba para decirme que le gustaba mucho lo que hacíamos.
-Gerardo, ¿vos te encontraste con cosas distintas a las que esperabas cuando dejaste de ser “público” y pasaste a ser el “músico”?
Gerardo: Me encontré más bien con cosas nuevas, no tan distintas a lo que yo pensaba. Desde abajo me imaginaba un mundo inalcanzable, un mundo muy particular; ahora, cuando estuve en el escenario, me dí cuenta que todo es muy lindo aunque me costaba creerlo. Me preguntaba por momentos que hacía yo ahí arriba.
-¿Cuáles son las limitaciones que tienen los músicos rockeros en Río Cuarto?
Víctor: La primera limitación es que tienen poco acceso al buen equipamiento…
Todos: Totalmente de acuerdo…
Víctor: …La segunda es que no hay una continuidad de espectáculos tal que permita el desarrollo creativo de los músicos; el público verdadero de rock en Río Cuarto  oscila entre las 500 y las 1000 personas; el resto, entra en la corriente por moda o snobismo, o directamente no entra por la falta de continuidad en los espectáculos.
-Empresarialmente, ¿cómo se trata al músico de rock?
Gabriel: Aquí los empresarios tratan de sacar la guita ellos, arriba del escenario, te las arreglás vos…
Víctor: En música, los únicos empresarios que hay son los que aprovechan el consumismo musical organizando bailes populares o cosas por el estilo. A esos empresarios poco le importa el músico de rock.
Antonio: Hay que analizar varias cosas. Hoy la gente es muy exigente en lo que a calidad de sonido se refiere; como los músicos de rock riocuartenses no están integrados como un show o como un número, hay gente que sólo puede enfrentarse con ellos en los festivales masivos o al aire libre donde el sonido es lamentable. Entonces, adquiere una visión deformada de lo que ellos hacen
Víctor: Insisto, aquí hay equipos que sirven “para la emergencia”. Pero no hay uno con los vatios necesarios como para hacer espectáculos como el de Plaza Olmos. Allí los músicos van porque tienen necesidad de expresarse, no porque sepan que los van a escuchar bien.
-Ante esta situación. ¿qué perspectiva tienen los músicos riocuartenses?
Víctor: Y, habrá que esperar un milagro porque los equipos extranjeros son inalcanzables y los nacionales no han salido buenos. Mientras tanto, tendremos que seguir dándole… Esto no se puede detener.
Antonio: Aquí, en todo el país, el músico tiene que ser también organizador. El tiene que adaptarse a las circunstancias y, con las posibilidades que tiene tratar de hacer lo mejor posible. No podemos soñar, en esta Argentina post-Malvinas, con un equipo fabuloso para Río Cuarto. Creo que la cuestión pasa por reunir 100 ó 200 personas más seguido, que juntar a tres mil o cuatro mil dos veces al año para que no escuchen nada.
-¿No podrían unirse los músicos y patear todos para el mismo lado?
Víctor: Yo creo que pateamos todos para el mismo lado… lo que pasa es que no vemos el arco (risas). Aquí los músicos no se han unido porque tal vez falta alguien que tenga un poco más de decisión y nos junte. De cualquier manera, cuando alguien necesita una guitarra o un cable, siempre lo consigue.
Antonio: Todos los problemas que hemos visto, existen. Pero también hay que reconocer que la formación musical es, de acuerdo a la magnitud de la ciudad y de los tiempos en que estamos, bastante baja.
-¿El público local es respetuoso con el artista?
Gerardo: La gran mayoría de la gente, sí. Pero siempre hay un grupito que sólo va a molestar.
Victor: Mirá, el público de acá no es como el de La Falda o el de B.A. Rock que te tira –lo he visto- hasta un choripán si no le gustás. Esas actitudes enfermizas, aquí no se ven.
Gabriel: Como no hay continuidad, la mayoría va al recital a escuchar a los músicos o a juntarse simplemente. Son pocos los que directamente van a molestar.
-¿Cómo es el nivel autoral en Río Cuarto?
Víctor: Acá, en los dos últimos años, lo mejor estuvo con “Trama”. Además hay buenos letristas y gente como Rubén Domínguez que apunta más o menos bien. También hay experiencias rítmicas positivas como las de “Cuadrante”.
Gabriel: En ese sentido, los músicos “viejos” marcan el camino. Los más jóvenes tratamos de hacer las cosas lo mejor posible.
Antonio: Aquí se imita demasiado a los llamados “grupos grandes” (digo “llamados” porque hay muchos que se dicen “grandes” y lo son sólo porque aquí no se escuchan los grandes en serio de afuera). El artista debe hacer lo que siente, como lo hacía –perdonen si no soy objetivo- Daniel Bruhm. Además, los músicos argentinos son baladistas: Interpretan letras con la melodía como acompañante. No hay un gran desarrollo de la música instrumental.
Víctor: Incluso los músicos “grabdes” obligados a “fabricar” más que a “crear” por la necesidad de las grabadoras, están en franca decadencia. Sin embargo, hay una latinoamericanización –creo que espontánea- de la música joven que permite el surgimiento de tipos excepcionales como Alejandro del Raco que mezcla música hindú con música del altiplano. Esta renovación creadora le va a hacer mucho bien al movimiento.
La charla continuó hasta que alguien acercó una guitarra. “Pichi” junto a Sergio Luna, invadió “Juglares” con clásicas melodías: Víctor y Gerardo interpretaron sus temas: Gabriel (“No tengo nada preparado como solista”) tímidamente cantó “Ché, pibe” de Porchetto. La música se instaló en nuestra mesa. El “Río Cuarto Rock” de la nota había terminado… o recién comenzaba…

martes, 20 de enero de 2015

Deimos en La Casona - Puntal 1985






Diario Puntal – 16 de agosto de 1985

La clave de Deimos: trabajo y seriedad

El miércoles pasado “La Casona” reeditó el encuentro musical que denominó “Invierno Rock”, con la intención de convertir a esta confitería en el lugar predilecto de los jóvenes.
En esta oportunidad se presentó al grupo “Deimos” integrado por Gabriel Radaelli (guitarra y voz), Marcelo Frankel (batería) y Luis Bagatolli (bajo), que cubrió las expectativas creadas ya que era una de las propuestas más sólidas en esta serie de presentaciones.
El grupo demostró un trabajo ordenado que se reflejó en la correcta interpretación  de los temas, todos elaborados por el grupo, lo que también indica la madurez musical de los integrantes que asumieron la postura de avanzar pacientemente pero sin descuidar detalles. En síntesis, Deimos tomó con seriedad su trabajo y el público entendió correctamente esa actitud.
En cuanto a la voz del grupo, y también guitarra, Gabriel Radaelli, le faltó soltura y fuerza aunque sus cualidades pueden ser bien explotadas en este género con un trabajo también constante y con el afianzamiento sólo posible con reiteradas presentaciones.
En la segunda parte de su presentación la nota destacada la dio la artista invitada, Marta Azar, quien ganó el silencio y la atención de los jóvenes con la dulzura de su voz, tal vez no muy acertada para el rock pero la inteligente integración de la misma en la elección temática no deslució para nada su presentación sino, incluso, le aportó al género la sensibilidad de su voz lo que repercutió exitosamente en el público.
Deimos respondió a los seguidores del rock, no con su virtuosismo, aún, pero si con trabajo ordenado y serio, lo que lo convierte en una de las propuestas interesantes del universo rockero de la ciudad.
También es de destacar la presentación de un dúo humorístico chileno que aportó a la agradable reunión la gracia y simpatía del humor trasandino, y esto denota ya la aspiración de “La Casona” de convertir este lugar en el medio de expresión artística y de reunión juvenil.
Los temas interpretados por Deimos fueron los siguientes: Civilización del sol, Soñando respuestas, Cuando el sol se haya ido, Ciertos días, Deimos y nada especial en la primera parte. Posteriormente y con la inclusión de Marta Azar: Corriendo hacia la luz, Quisiera, Viaje sin final, El aire el viento, XXNN Delirios de un rompecabezas y Años de ilusión.

viernes, 28 de marzo de 2014

Metanomia presenta su primer CD - Puntal 2007





Diario Puntal – sábado 27 de octubre de 2007

“Un punto en el Universo”
 
El grupo local “Metanomia” presenta hoy su primer disco
Esta noche a las 21,30 en el Auditorio Menossi, Avd. España 41, se presenta el primer disco del grupo de rock progresivo local “Metanomia”, en un recital con entrada de 10 pesos y organización de Amigos por la Música y la UNRC.
José Hernández (guitarra y voz), Santiago Oga (teclados y voz), Esteban Favaro (bajo) y Agustín Romanelli (batería) integran la banda que acaba de registrar “Un punto en el universo”.
El grupo surgió en 2006, cuando cuatro jóvenes músicos de Río Cuarto se disponen con tenacidad a juntarse y crear, mediante una conjunción de estilos variados, música desde un nuevo perfil.
Conjugando ideas del funk, del jazz, de terrenos sinfónicos, corales y metaleros, “Metanomia” genera un puente por el que pasar de un estilo a otro para que coexistan en un instante de tiempo.
La formación musical de sus integrantes no dista tanto de ser autodidacta aunque tiene un refuerzo académico aunque tiene un refuerzo académico importante que ha ayudado a que su creatividad pueda ser plasmada en ritmos y melodías.

Peña de Calibre 22 - Deflagración, Triptome y 7° Regimento - Puntal 1993




Diario Puntal – viernes 21 de mayo de 1993 con

Con la actuación de tres bandas

Peña Rockera
después de varios meses de silencio, el rock local vuelve a sonar en vivo. El encuentro rockero será hoy a la medianoche en el boliche de San Martin al 900 en lo que se ha denominado "La peña de Calibre 22". "Calibre 22" es un programa de la FM Open que se emite de lunes a viernes de 0 a 2 y donde se pasa mucho rocanrol y todas las derivaciones de ese género. Juan Angél Cufré -conductor del programa – fue el mentor de esta buena idea que volverá a reunir a músicos y escuchas del rock de Río Cuarto.
Sobre las tablas del boliche peñero tocarán hoy Deflagración, Triptome y 7° Regimiento.
Deflagración está compuesto por Fernando Pereyra, Pablo Parejas, Angel Lozano y Julio Pereyra. Hace casi un año y medio que están formados y su propuesta es hardcore.
7° Regimiento sufrió el año pasado la deserción de su vocalista Sandro López y hoy será el debút del nuevo cantante, el "Flaco" Concetti. Siguen en la banda Carlos Izurieta, David Di Palma, Martín Angelino y el "negro" Coria. Más de dos años juntos y muchos seguidores.
Triptome, también debió reacomodarse puesto que Mariano Villegas dejó el grupo. Hoy también presentarán a un nuevo bajista, Pablo, Martín y Alejandro Tamiozzo y Cristian Llonga continuán en esta banda de muchos años de buen rocanrol.
Tres grupos en vivo, entonces, hoy a la medianoche en "La peña de Calibre 22". la entrada es de solamente tres pesos.

Lo Parió, Deflagración, D.G.I, TRiptome y El Error - Navidad 1994 - Puntal








Diario Puntal – martes 20 de diciembre de 1994

CINCO GRUPOS LOCALES EN VIVO EN LA PLAZA OLMOS EN LA “NAVIDAD CON ROCK”

El arbolito se llenó de sonidos

Escribe Andrés Natali – Exclusivo de PUNTAL

Los recitales gratuitos, y al aire libre son, de por sí, diferentes. Más aún cuando se trata de un recital de rock. Antenoche, la Plaza Olmos dejó de lado su rutina nocturna de parejas adolescentes que lo visitan cada domingo, para albergar a cientos de personas en el festival denominado “Navidad con rock” que, organizado conjuntamente con la Subsecretaría de Cultura de la municipalidad local y los integrantes de los grupos locales, fue a beneficio de los niños carenciados de Río Cuarto. Y, también, el hecho de que sea a beneficio aporta su cuota de diferencia: por un lado, porque los medios de comunicación que jamás anuncian la realización de un recital, ahora lo hacen y, por el otro, porque mucha gente y muchas instituciones se sorprenden por la solidaridad de los chicos que hacen “esa” música.
Por todas estas cuestiones es que el festival de antenoche estuvo lleno de gente. Estuvo presente el piso de personas que hubo durante todo el año en cada recital: 200 individuos. Pero otros cientos arrastraron sus cuerpos hasta la zona de la Municipalidad porque era gratis, porque era a beneficio, porque querían ver de qué se trataba o porque, simplemente, pasaban por ahí. Hubo mucha gente grande con sus hijitos que disfrutaron de algo que sus ojos y sus oídos no estaban acostumbrados a ver y hubo otros que no “aguantaron” más de cinco minutos y huyeron “espantados”.  
Esta “Navidad con rock” sirvió también como excusa para una buena despedida del ´94 para el rock local, despedida que comenzó el viernes con el recital que tuvo como protagonista en la Segat a los locales Cerebros Atómicos y Expresión Suburbana y a los porteños B.O.D. (Buscando Otra Diversión) y D.A.J. (Diferentes Actitudes Juveniles). Antenoche treparon las tablas Lo Parió, Deflagración, D.G.I., Triptome y El Error. En general, fue un buen recital pero, se sabe, en los recitales al aire libre es difícil conseguir un buen sonido, más aún si el viento sopla fuerte. Los encargados de abrir la noche fueron los debutantes Lo Parió. Integrado por músicos que supieron estar en bandas como El Ramah, Muertos y Enterrados y La Mahara, la banda presentó una interesante propuesta, aunque sonaron desparejos y donde se notó la falta de ensayo. Eduardo Pinto en bajo, Bumbula en guitarra y Carlos Azócar en batería fueron respetados por el público y hasta hubo un poco de pogo.
Angel Lozano (bajo), Fernando Pereyra (batería y voz) y Mauro Agüero (guitarra), es decir, Deflagración, fue la segunda banda en llenar a los arbolitos de la Olmos de sondos. El trío mostró su interesantísima propuesta noise y su oscuridad en las letras. Deflagración es un muy buen grupo que presenta una onda bien distinta y pocas veces escuchada en Río Cuarto y que, justamente por eso, es difícil que llegue a tener mucho público, pero, por suerte, fueron respetados y obtuvieron merecidos aplausos.
Después pisaron las tablas los D.G.I. (Diarrea Gastro Intestinal), el grupo que alista a Darky Sisalli en voz, David Di Palma en guitarra y coros, Leandro Palma en batería y Marcos Fernández en bajo y coros. Los “inspectores de inodoros” volvieron a demostrar su rápido crecimiento y de la mano de un buen hardcore, el grupo sonó armado y compacto y lograron que el pogo fuera intenso y la fiesta total.
Martín Tamiozzo (bajo y voz), su hermano Alejandro (guitarra) y Cristian Llonga (batería), o sea, Triptome, fue el cuarto grupo en sonar en la “Navidad del rock”. El trío, como siempre, sonó armadísimo y con mucha potencia, presentaron algunos temas nuevos y, hacia el final de su presentación, hubo mucho pogo y la fiesta tomó buen color.
El final llegó con El Error, el grupo que alista a Walter Duarte en voz, Mariano Villegas en guitarra, Claudio Barbero en batería, Pablo Alturria en bajo y Diego Ochoa en saxo y voz. La banda mostró, como siempre, un poderoso cóctel explosivo y presentó un interesante tema nuevo. El público respondió con fervosoros y merecidos aplausos y algunos movieron sus cuerpos.
No fue un festival fantástico, pero igualmente fue una buena forma de despedir un gran año para el rock local. Hubo fiesta y mucha gente y el arbolito de navidad se llenó de buenos sonidos.